*Relata Samanta
Entonces mi madre se despidió de todos después de pasar casi todo el día en la cabaña. Platicamos con todos, comimos y veíamos al bebé dormir plácidamente.
Me sorprendió que aún no hubieran elegido nombre para mi sobrino, pero el que eligieran, sabría que sería el adecuado para este niño tan amado por todos.
Por la noche, la sucubo Verónika nos transportó hacia nuestro departamento, averiguando antes que la señora que nos ayuda, no estuviera ahí.
Había sido unos días muy pesado