Capítulo 88. Si, madam.
Jacob.
Me había quedado una semana en la manada Trueno bajo el pretexto de agilizar el proceso de anexión al imperio. Al principio el Alfa quiso pelear conmigo e incluso hizo que peleara con su mejor guerrero: Un chico bien entrenado y con la marca de mi pareja.
Una vez que los sometí a ambos, al Alfa no le quedó más remedio que someterse a la nueva administración. Yo no sé por qué lloraba, si lo único que iba a cambiar en su vida era que ahora me tenía que reportar sus problemas y yo iría a re