Capítulo 18—Decepción
Ginebra
—¿Estás segura de que Jordán no tomó nada de licor?
Afirmando con mi cabeza, finalizaba mi relato sobre lo sucedido con Jordán, lo cual me tenía verdaderamente indignada.
¿Acaso ya no le gustaba como para rechazarme de esa manera?
Sintiéndome un poco trastocada, preferí tomar un sorbo de mi batido, y bajando mis gafas de sol, me dispuse a broncear mi cuerpo en silencio, aprovechando el fantástico sol que hacía.
—¿Y por qué no lo encaras Ginebra? ¿Por qué no enfrenta