Capítulo 77 —No somos hermanos
Jordan:
Cuando volvimos de Dubái, la casa de nuestros padres nos recibió con una mezcla de familiaridad y tensión. Ginebra y yo nos habíamos reconciliado, y aunque estábamos decididos a enfrentar lo que viniera, sabía que esta reunión no sería fácil. Al ingresar, tomados de la mano, vimos que ellos se encontraban allí. Yo quise soltar nuestro agarre, para no incomodarla, pero no me lo permitió. Apretando aún más mi mano con la suya.
—Ni se te ocurra… —me dijo mirá