Tatiana
Nota mental: ni por un segundo vuelvas a dudar que Hasan es un maldito imbécil.
Me lo repito una y otra vez mientras camino a clase, hasta que se convierte en lo único en lo que puedo pensar. ¿Por qué demonios creí que su disculpa era sincera? Ahora estoy más convencida que nunca de que es cruel. ¿Cómo es posible que yo termine castigada por defenderlo y él actúe como si lo de anoche no hubiera significado nada?
¿Y Emily? Empieza a salir con Hasan y de la nada yo paso a ser un recuerdo viejo.
No me doy cuenta de que ya estoy en el salón hasta que la voz fría de la señorita Treton me atraviesa. Regreso a la realidad solo para darme cuenta de que estoy en medio del aula, mirando a la nada. Ignoro las risas a mi alrededor, me disculpo rápido y corro a mi asiento.
Emily me clava un codazo como burla, llamándome abuela por andar distraída. No sé si es por haberme dejado sola esta mañana para irse con Hasan o por el beso ridículamente intenso que se dieron, pero exploto… demasiado