Aarón abrió la puerta del coche y salió del asiento del copiloto.
En ese día había sido temporalmente llamado por Diego para actuar una vez más como el secretario del presidente ejecutivo de la Fundación KS. Vestía un elegante traje gris a medida, con una mirada seria y bastante penetrante, tan guapo que era inigualable.
Las empleadas a su alrededor le lanzaban miradas admirativas, pero él las ignoraba por completo. Solo abrió la puerta trasera del coche y se inclinó muy respetuosamente.
—Señor