—Ya no lo amaba por completo—respondió Clara casi sin pensarlo, devolviendo el abrazo de Celeste y con la voz ligeramente áspera. —Nos divorciamos, ya lo he superado. Durante los primeros trece años, nunca me traté bien a mí misma debido a Alejandro. Después de dejarlo, no amaré a nadie más, y mucho menos repetiré los mismos errores. Hay que mirar hacia adelante.
Los ojos de Celeste se llenaron de lágrimas y suspiró.
Sentía que la parte más tierna de Clara, la herida que Alejandro le había dejad