Clara pasó tres días en casa, durante los cuales tal cual bebe en brazos, solo comía y dormía. Las tres madrastras estaba haciendo su mejor esfuerzo por cuidar muy bien de ella, Luz cocinaba y le traía una delicia tras otra. Por eso mismo, tres días después, cuando se subió a la balanza, efectivamente había ganado tres kilos.
—¡Tengo que empezar a hacer dieta! — Clara exclamó frustrada, alzando la cabeza al cielo y soltando un largo aullido.
—Termina esta comida antes de empezar a hacer dieta—su