Clara entrecerró los ojos, su mirada se posó en Alejandro de manera intrigante.
—Este rostro... ¿Por qué me resulta familiar? —alguien expresó su duda.
—¡Oh! ¡Recuerdo! ¿No es ella la amante del presidente de Brújula Noticias? ¡Aquella que fue atrapada en vivo dándole vuelo a la hilacha!
—No puedo creer que todavía esté viva. Si fuera yo, ya me habría cavado mi propia tumba. ¿Cómo podría seguir viviendo con el rostro en alto?
—Es mejor estar muerto que vivir una vida miserable. Aunque me pregun