Afuera, la estruendosa música era tan fuerte que podía provocar un ataque al corazón.
Dentro de la lujosa suite, reinaba un silencio que daba escalofríos.
En la penumbra, Rodrigo vestía un elegante traje negro, con la camisa de seda oscura desabrochada en el cuello. Una gargantilla plateada se balanceaba sobre su sólido pecho, mientras sostenía una copa de vino tinto con elegancia, sus largas piernas estaban cruzadas despreocupadamente bajo los pantalones ajustados.
Una gota de rojo carmesí se d