Oficina del presidente del grupo Hernández.
Recién terminada una reunión, Alejandro se recostó en su silla de cuero, mostrando, mostrando cansancio en su mirada. Seguramente el asunto entre él y Beatriz ya se había esparcido por toda la compañía. A pesar de ser el grupo Hernández, nadie se atrevía a hablar mal de Alejandro en la compañía. A menos que ese empleado ya no quisiera trabajar aquí. Ahora como vicepresidente de la junta directiva, tenía un gran poder en sus manos, sin embargo, su ánimo