—¡Señorito!
Desde el otro del pasillo, Alba se apresuró hacia él, llevando muchas bolsas consigo.
—Alba. —Alejandro se levantó rápidamente y se acercó para ayudarla con las bolsas. —¿Qué haces aquí?
—Escuché de César que señor Hernández fue hospitalizado y que te quedarás aquí esta noche para cuidarlo. Así que traje tus cosas de aseo, ropas y algunas comidas para picar. No es bueno pasar con tu estómago vacío. Tú y César pueden comer algo juntos.
Mientras Alba hablaba, empujó suavemente a Alejan