Fuera de Villa Mar, Aarón estaba ansioso, caminando de un lado a otro con preocupación en su corazón.
Cuando vio a Clara saliendo con una maleta, Aarón se apresuró a acercarse y ayudarla con el equipaje.
—Señorita, ¿Alejandro te ha molestado?—preguntó preocupado.
—No se atreve a hacerme nada. Verás cómo lo arreglo—dijo Clara mientras doblaba sus dedos, haciendo un sonido nítido.
Aarón no pudo contener la risa al darse cuenta de que Clara llevaba puestas unas chanclas. —¿Cómo es que solo llevas c