—¡Alejandro ¿Qué significa esto? ¿Acaso nos van a encarcelar? ¿Nos consideran sospechosos? Ema estaba preocupada de que la situación se descubriera, así que se enfureció y se opuso firmemente.
—Tía Ema, exagera. Solo quiero que colaboren para encontrar a los delincuentes escondidos en casa. —Alejandro tenía una mirada intimidante y más autoridad que el propio dueño de la casa, Enrique. —Si no tienes nada que ocultar, no deberías tener ningún problema con esto, ¿verdad?
—¡Correcto! —Fernando se a