El aire se volvió silencioso por un momento, los dos se quedaron sentados allí, aturdidos, como abandonados en una isla desierta en medio de una tormenta.
El ambiente a su alrededor parecía solidificarse, solo el débil sonido de la respiración resonaba en el aire.
En la mirada de Xisto se podía ver un atisbo de duda y ansiedad, aclaró su garganta suavemente, tratando de romper ese silencio. —Hay algo que quizás te interese.
Su voz llevaba un peso, como si estuviera cargada con muchos secretos di