Clara se quedó boquiabierta de repente, encontrándose con los profundos y oscuros ojos estrellados del hombre, su corazón golpeó con fuerza contra su pecho.
Se sintió atraída por esos ojos, como si estuviera siendo absorbida, sintiendo una fuerza indescriptible.
En ese momento, Alejandro, debajo de su impecable traje, tenía todos sus músculos tensos, que se podían notar incluso sin que se desvistiera.
Desprendía una aura opresiva que mantenía a la gente alejada, pero al mismo tiempo estaba lleno