—¿Noa no está allí? — Clara y Alejandro, al enterarse de esta terrible noticia, sintieron un gran escalofrío recorrer sus cuerpos.
—¡No está! ¡La busqué por todas partes y no está en ningún lado! — La voz de Luisana temblaba con un ligero toque de llanto.
Clara hizo todo lo posible por mantener la calma y tranquilizar a Luisana con un tono muy suave: —Luisana, este momento es muy crucial. Solo nos dijiste el lugar donde crees que llevaron a Noa, pero no nos diste más detalles al respecto. Ahora,