El lugar quedó en silencio por un momento y luego estalló en murmullos.
Pensaron que solo estaban asistiendo a una celebración de cumpleaños, ¡pero no esperaban enterarse de un escándalo tan impactante!
Los ojos de Clara se volvieron fríos de repente, pero su expresión no mostraba ninguna emoción.
Porque ella lo controlaba todo.
Sin embargo, Rodrigo comenzó a sudar y se apresuró a acercarse a ella.
Su figura alta y robusta irradiaba una energía ardiente que la envolvía, y con una voz preocupada