Noa aprendió a disfrazarse. Cuando regresaba a casa, se encerraba en el estudio y se dedicaba por completo a pintar. Con una expresión muy seria y concentrada en su rostro, no mostraba ningún tipo de signo de anormalidad.
Luisana no percibía su cambio en lo absoluto. Si hubiera algo diferente en Noa, sería su estilo de pintura, cada vez más sombrío y profundo, lo que Luisana no lograba entender.
Noa había escuchado que Rodrigo iría a ver a Mateo esta noche, lo que la dejó bastante intranquila. A