—Alejandro? ¿Alejandro?
Odalys inclinó la cabeza, preguntando con una sonrisa radiante—¿En qué estás tan absorto? ¿O hay algo en mi cara?
—No hay nada.
Alejandro regresó abruptamente a la realidad, sintiéndose un poco melancólico.
Palomita fue su salvadora, escaparon juntos de una situación peligrosa. Sin ella, ¿cómo podría haber regresado vivo a la Ciudad de México y convertirse en un presidente tan aclamado?
¿Cómo podría haber encontrado el amor y la compañía de Clara?
La gratitud de Palomita