Antes, él era desenfrenado, viviendo sin ningún tipo de restricciones. Solo buscaba su propio placer, disfrutando alegremente del momento.
Pero ahora, se enamoró profundamente de Diego y quería estar con él para siempre.
Sin embargo, Leticia insistió en desenterrar su vergonzoso pasado justo en ese momento, arrojándolo todo frente a él, haciéndolo sentir un fuerte dolor y despertando su mente.
—Tía, ahora me gusta mucho Diego.
—Teófilo, lo que hagas en el extranjero, no te importa a ti ni a tu p