Ella recibió estas dos invitaciones después de suplicarle a Ana durante varios días. Al principio se sintió un poco desanimada, pero ahora se sintió triunfante.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? Sabes que no me gusta este tipo de eventos —dijo Alejandro con frialdad en su rostro.
—Cariño, no tengo suficiente estatus para pedirle a Celeste que me haga un vestido, así que te pedí que vinieras. Si intervienes, la señorita definitivamente aceptará... —Beatriz explicó tímidamente al ver que la expres