—Nuestra operación fue cuidadosa, sin filtrar ninguna información.
Alejandro frunció el ceño con total frialdad. —Es la gente de la familia García que ha colocado infiltrados cerca de las casas de dos testigos importantes, vigilándolas muy de cerca. Descubrieron que íbamos a ver a Delfina y, temiendo que ella se convirtiera en testigo, estaban ansiosos por matarla para lograr silenciarla.
—Maldición—dijeron Clara y César al mismo tiempo.
—Eduardo está detenido en la comisaría y no puede comunica