—¿Qué te dije? No preguntes ni te metas en mis asuntos. ¿Cómo te atreves a mostrar simpatía por esa despreciable? ¿Me estás desafiando? ¡Todo lo que hago es por la familia García!
Isidora, muy aturdida por la paliza, veía todo oscuro y solo escuchaba sus propios oídos zumbar.
Ella, angustiada, cambió de tono temblorosa: —No es que simpatice con esa chica. Lo hago por tu bien. No es bueno tener vidas en tus manos. Si la policía investiga y encuentra algo oscuro, aunque no haya pruebas directas,