—No hay necesidad de seguir enredándose. Él no es tu compañero. Si insistes, solo te lastimarás más profundamente.
—¡Arturo! ¿Qué estás diciendo?
Clara se retorcía de dolor, sus ojos llenos de tristeza. —La pérdida del niño en ese entonces fue un accidente. Ni siquiera sabía que estaba embarazada. La decisión de abortar fue mía y no tiene nada que ver con él. ¿Cuántas veces más debo decirlo?
Sin embargo, Arturo permanecía impasible.
—Clara, eres muy joven. En este mundo hay muchos hombres mejore