Clara respondió rápidamente y con voz dulce: —Hermano mayor.
—¡Hermanita! ¡Es tan difícil comunicarse contigo! — Javier sonaba muy preocupado.
—¿Ha contactado contigo tu cuarto hermano hoy?
—No, ¿qué ha pasado? — Clara frunció el ceño.
—Anoche, estábamos bebiendo juntos y los dos nos embriagamos. ¡Él empezó a decir cosas locas!— Javier suspiró preocupado.
Clara sintió un escalofrío en su corazón. Su cuarto hermano tenía una peculiaridad: las palabras que decía cuando estaba borracho siempre se c