Las relaciones filiales entre padre e hijo en la familia Hernández nunca fueron armoniosas, eso es algo que todos saben. Sin embargo, después de tantos años, fue la primera vez que dejaron ver en público, lo deteriorada de estas.
Aunque Alejandro era conocido por ser implacable y despiadado, no se puede negar que, durante sus años como presidente, los informes financieros del grupo Hernández fueron impresionantes, la expansión de su imperio comercial fue extraordinaria y su impulso fue formidabl