Mundo de ficçãoIniciar sessãoEugenia Signer seguía a su corazón a pesar de que su orgullo la doblegara. Era un esfuerzo casi inhumano, pero allí estaba aguardando la llegada de aquella persona a quien había invitado a su cafetería preferida para poder hablar.
Continuaba mirando la hora en su celular y aunque era un poco temprano, se permitió perderse unos minutos en un recuerdo que siempre tenía presente.
Una Eugenia Signer mucho más joven e ingenua en







