Mundo ficciónIniciar sesiónEl comedor del hospital de Houston era un lugar desalmado, lleno de luces fluorescentes que hacían que todo pareciera más pálido de lo que ya era. Yo estaba sentado frente a Eira, con mi bandeja de comida —un pollo insípido y algo que pretendía ser puré— intentando recuperar las calorías que Marcus me exigía para reconstruir mis músc







