Gabriel miró de reojo a Daniela, suavizando su expresión: —Hoy vengo a hablar contigo de un asunto que solo nos concierne a nosotros dos, nada que ver con trabajo.
Daniela soltó una risa sarcástica: —¿Sabes que no tiene que ver con el trabajo, y aún así vienes al grupo Romero durante las horas de oficina para hacer un escándalo? ¿Por qué intentas usar el trabajo para amenazar a Emilia y obligarla a darte dinero?
—¿Qué pasa, tú puedes hacerlo y yo no?
Gabriel abrió la boca, pero luego automática