—¿Qué estás haciendo?
Daniela se inclinó al instante para ver la ropa, pero Sebastián la jaló con fuerza de vuelta.
La ventana del coche se cerró rápidamente.
—¡De veras esto ya fue demasiado!
Sebastián respondió con calma al enfado de Daniela: —La tela de esa chaqueta es muy delicada. Una vez mojada, queda totalmente arruinada y ya no se puede usar.
—¡Eso no te da derecho a tirarla! Era la chaqueta de Lucas, no tienes ningún derecho a decidir sobre ella.
—Le compraré una nueva.
Daniela quería m