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Pero… ella nunca había visto a Dorian con una "cara de hielo".
Dorian, por su parte, ya lo encontraba insoportable.
Miró la hora y le dijo a Rose con voz baja:
—Ya casi son las doce. Le pediré a Carlos que envíe el almuerzo más tarde.
Los ojos de Jason brillaron.
—¿Y yo? ¿Qué hay de mí?
Dorian solo lanzó una palabra:
—Piérdete.
Jason lo miró con expresión dolida.
—Hermano… ¿ya no me quieres? Soy tu hermanito más cercano, tu hermano de la misma madre...
Las cejas de Dorian se torcieron.
—Solo te