16.
Marco empujó las puertas hasta abrirlas por completo y le indicó a Daniela que entrara primero.
El intenso aroma del café arábica recién preparado y el aire fresco del sistema de climatización la envolvieron en cuanto cruzó el umbral.
Dentro de aquella enorme sala, que parecía una exclusiva sala de juntas para altos ejecutivos, ya se encontraban reunidas entre diez y quince personas.
Algunos permanecían de pie y otros sentados, distribuidos en pequeños grupos mientras mantenían conversaciones d