27.
El ceño de Daniela se frunció profundamente. La sangre le empezó a hervir al detectar el peligro.
Patricia seguramente estaba poniendo en marcha alguna nueva maniobra legal para apoderarse poco a poco de toda la herencia de su madre.
"Envíeme la dirección. Iré ahora mismo", afirmó Daniela antes de colgar.
Antonio, que había escuchado toda la conversación, apartó de repente la atención de su tableta.
"¿Cuándo?"
Daniela se volvió, ligeramente sorprendida.
"¿Qué?"
"La reunión con el abogado", repi