28.
Daniela apretó los puños con fuerza y desistió de abrir aquel sobre.
No quería actuar precipitadamente como una delincuente aficionada. Daniela metió la mano en el bolsillo, sacó el teléfono y tomó una fotografía de la parte frontal del sobre desde una distancia prudente, sin moverlo de su sitio.
Por la tarde, el sonido de los pasos de Antonio por el pasillo de la entrada anunció que el hombre ya había regresado de la oficina.
Daniela, que estaba sentada con los brazos cruzados en el sofá de la