Joaquín no sintió la furia que habría esperado, sino una angustia desconocida. Se dio cuenta de que estaba preocupado por Renata.
—¿Le habrá pasado algo a Renata?
Se encaminó con urgencia hacia la salida, pero Catalina lo detuvo del brazo.
—¿Qué le va a pasar? —dijo, restándole importancia—. Seguro sigue enojada por la broma que le hice a su papá. Finge que no le importa, pero te está castigando al faltar a la fiesta. Piénsalo: no deja de decir que la acoso, pero le derramé un poco de bebida enc