—Siempre he sido muy consciente de mí misma y siempre he hecho cambios según sus indicaciones.
¿Cómo podría no ser consciente de mí misma frente a este hombre? Cada vez que me enfrento a él, soy yo quien sale perjudicada.
—Si tanto me escuchas, ¿por qué no me hiciste caso cuando te pedí que fueras mi mujer?
Los ojos alargados de Armando se entrecerraron ligeramente, y su apuesto rostro se ensombreció.
De nuevo esta cuestión. ¿Por qué este hombre tiene que obsesionarse con este tema?
—Ese asunto