—Jazmín, ¿necesitas seguir fingiendo delante de mí? Antes de conocer a Manuel, eras muy complaciente en la cama conmigo. ¿Ahora que hay otro hombre empiezas a resistirte, eh?—La voz de Armando era fría, el deseo en sus ojos había desaparecido por completo, no podía discernir ninguna emoción en su mirada.
Al ver que mencionaba a Manuel una y otra vez, mi enfado aumentaba. ¿Qué le pasaba hoy a Armando? ¿Qué había hecho Manuel para ofenderlo? Además, entre Manuel y yo no había pasado nada, ¿cómo se