18. Puedes confiar en mi
Aquella mañana cuando despertó y no encontró a su esposo durmiendo al lado, se le hizo raro. No es raro que se levantara primero, pero ¿a las seis de la mañana? Se le hizo curioso, pero optó por no decir nada, tampoco quería ser una mujer castrosa.
La cosa se volvió más difícil de ignorar cuando atendió una llamada y salió inmediatamente de la boutique en la que estaban, ni siquiera atendió la llamada ahí mismo, salió directamente del lugar. Ahí sí sospecho que algo estaba sucediendo, aunque ta