—No intentes conmoverme, no quiero escuchar más. Ahora puedes irte de la oficina. ¿Quieres que alguien te acompañe a la salida? — Mariana presionó el botón de llamada en el escritorio:
—Que vengan dos guardias de seguridad para acompañar a la señorita Viviana afuera del grupo Ramírez.
Esto no era simplemente acompañarla, era una clara expulsión. Viviana estaba realmente furiosa. Pero Mariana aún no había terminado:
—Ah, por cierto, señorita Viviana, quiero informarte que todos los proyectos de