—¡Sí, sí, es ella!
—¡Dijiste que me la presentarías! Querida Valentina, ¿podrías...?
La manera tan ansiosa en que Camilo alargaba la última sílaba revelaba su urgencia, pero también dejaba en claro lo desesperado que estaba por encontrar a alguien con talento.
Valentina y Camilo Caballa se conocían desde hacía años. Ella sabía lo frustrado que estaba por no poder dar con un buen letrista, y quería ayudarlo. Por eso había aprovechado esa valiosa oportunidad para ver la película juntos y presenta