Liam entró apresurado a la habitación sin siquiera reparar en la presencia de Kumy.
Éste al mirarlo tan apurado esa noche sintió rápidamente como las mariposas se apoderaban despiadadas de su frágil estómago.
Lo vio buscar y rebuscar.
—¡Mierda! ¿Dónde la puse?—murmuraba para él mismo.— Sólo se percató de que Kumy estaba ahí cuándo decidió buscar bajo los cojines del sofá.
Lo miró rápidamente,parecía de pronto algo nervioso.
—¿Que buscas?—Kumy trató de sonar amable,puestos ya en eso,si iba a fir