Mientras el personal continuaba comentando sobre la reacción y actitud de aquellos extraños personajes, la doctora Deb hacia un llamado telefónico al director del hospital, quien solo le contesto que dejara las cosas como estaban y que dejara de enfrentarse a Williams y su gente.
También la puso al tanto de los diversos llamados que él mismo recibió ordenándole que dejara a Williams el control de toda la sala de emergencias, como así también las diversas donaciones, que se harían una vez que to