Después de esto las tres fueron a desayunar para luego regresar a la habitación, en donde tomarían sus abrigos y marcharían a la empresa. Mara a cada paso se le dificultaba el siguiente, caminando cada vez con más dificultad y con una cara de sufrimiento que provocaba las risas de sus compañeras.
En su interior una duda crecía, todo cuanto había ocurrido estos días, era extraño, mas aun las voces en su cabeza perturbándola más y más.
Y sus encontrones con aquellos hombres, que siempre la hablab