Tras esto los hombres cerraron la puerta y todo quedo en silencio, en donde se hallaba la iluminación era escasa, se quedo de pie mirando todo a su alrededor, estaba completamente adecuado para vivir por unos meses.
Erick la condujo a un sillón y el quedo de pie a su lado, con un arma en las manos y una mirada de asesino, que ya había visto antes.
-Solo tranquilízate cariño, estarás segura allí, solo obedece a Erick-dijo la voz de Ammos en su cabeza.
-Ammos tengo miedo-dijo ella en voz baja.
-C