Este se aproxima lentamente y obedece a Williams, siempre bajo la mirada de este, como la de los demás que ignoraban su participación en los hechos. Mientras la desvestía Liz rogaba, lloraba e imploraba piedad. Jim le arrojo un balde de agua y ella estallo en gritos.
-No sé nada, no sé de ningún veneno, por favor Williams créeme.
-No te asustes, es un poco de agua para refrescarte y además quien te desvistió es Fred, a quien conoces muy bien, ya que tienen ciertas afinidades.
Fred al oír esto s