Anna
Aún me ahogo bajo el peso de sus palabras. Con el corazón hecho añicos, los ojos inundados de lágrimas que me niego a dejar caer. La noche me envuelve como un sudario, pero Louis no me suelta. Me mantiene prisionera en sus brazos, su aliento caliente contra mi sien.
— Debes confiar en mí —murmura con voz grave.
Sacudo la cabeza, incapaz de hablar. ¿Cómo podría? ¿Cómo creer que podrá protegerme de esa mujer, de ese matrimonio, de esta guerra que él mismo desata? Sin embargo… su abrazo no fl