Capítulo 30 ¡Visitaré a Britania cuando lo desee!
—¡Lo lamento, hija, no quise perturbarte, es que no me explico como esta mujer logro entrar aquí! Tantos guardaespaldas que tienen Sebastián, y mira que escapársele esa mujer!
—Porque no voy a hacerlo, acaso su hija es tan especial, es una princesa como para no poder entrar a esta habitación en el momento que me dé la gana
—¡No la soporto más!— inmediatamente después de pronunciar estas palabras Victoria la tomo del brazo, al llegar a la puerta