Capítulo 38: Te enseñaré buenos modales...
Los rayos del Sol atravesaron las pupilas de Nader Khalil aquella mañana como cuchillos.
Para un hombre que había pasado toda la noche en vela, dándole vueltas a sus pensamientos y sobre todo a sus sentimientos, encarar el amanecer era una tarea casi titánica y más cuando tenía que ver a su niña alejarse de él para siempre, antes de que el Sol terminase de salir.
Apoyado en su auto, Nader vio a Aisha subirse al jet privado con un agujero desgarrando su pecho, al ver cómo ella lo dejaba atrás co