Capítulo 39: Sacrificio.
Nada más llegar a su edificio rodeado de sus guardaespaldas, Nader percibió que algo iba mal cuando encontró al hombre que había enviado con Aisha tirado en un rincón del portal.
—¡¡Noman!! —lo llamó Nader angustiado.
—Señor… —respondió Noman con la voz débil y un poco mareado. —Señor… la señorita Assiri…
—¿Dónde está Aisha, Noman… dónde está mi niña? —preguntó Nader desesperado.
Aunque el avión en que iba Nader salió detrás del jet en el que había viajado Aisha, él no llegó a tiempo de impedir